Como excusa para actualizar este blog al cual no tengo mucho tiempo para dedicarle, digo aquí que hoy es el día de Andalucía, para el que no lo sepa, jajaja. Andaluces levantáos, pedid tierra y libertad, sea por Andalucía libre, los pueblos y la humanidad... ole, carajo.
En Twitter se ha puesto de moda hoy el hastag (creo que se escribe así) #másandaluzque, donde se han visto cositas muy puras de mi tierra, os invito a que le echéis un vistazo.
Dicen que se veía venir. No sé, yo no lo veía venir. A lo mejor, como no quería que pasara, no lo veía venir. La cosa esque Los Delinqüentes, los grandísimos y mitiquísimos Delinqüentes, con los que tantísimo he disfrutado, se separan. Como todo en esta vida, los grupos de música también empiezan y acaban, y el pasado jueves dieron un comunicado donde daban noticia de esta separación. Sin peleas ni malos rollos. Por lo visto, el Canijo tiene la ilusión de sacar un disco en solitario, por lo que tomarán caminos distintos, retomando Diego, quizás, Palocortao, grupo al que pertenecía antes de conocer a Migue y a Marcos el Canijo de Jeré. Pasan así a la historia Los Delinqüentes, el grupo más callejero y más revolucionario de las última décadas, sin duda. Una mezcla de rock y flamenco inconfundible con la que, aparte de música, crearon un sentimiento y una forma de vida. El sentimiento garrapatero, un ejemplo a seguir por muchos.
Atrás quedan ya los momentos compartidos con Migue Benítez, el disco de oro por las más de 50.000 copias vendidas de su primer disco en 2001, los conciertos, la mezcla de la inconfundible voz del Canijo con los dedos del Ratón a la guitarra y un sinfín de recuerdos que jamás olvidarán ni ellos ni sus seguidores. Esperemos que nunca se pierda ese sentimiento garrapatero que nos traen la flores acompañado de la flama en el carril y el aire de la calle. Porque, aunque digan que es un hasta luego, queda claro que Los Delinqüentes nunca volverán como grupo, un grupo que supo superar de una manera increíble la pérdida del grandísimo Migue Benítez, inventor del término 'garrapatero', fundador y vocalista, quien sin duda era el alma de la agrupación. A pesar de que podían haber parado por ello en 2004, decidieron seguir adelante y no solo eso, sino volver a enganchar a la multitud con 'El verde rebelde vuelve', álbum que incluía temitas tan conocidos como 'La primavera trompetera' o 'Trabubulandia'. Siguieron cantando y repartiendo alegría allá por donde iban, pero en este comienzo de 2012 han decidido poner fin a una carrera que, seguro, no imaginaban hace diez años que terminaría siendo tan exitosa.
No hay mucho más que decir. Todo garrapatero que lea esto sabrá de lo que hablo y como nos sentimos. Faltarían hojas para describirlo, pero bueno... habrá que conformarse con escuchar la amplia discografía que nos han dejado en estos diez años y... como ellos mismos dicen: ¡nos vemos por los bares!
Que aquí no se vende droga, que se vende más parriba...
PD.- Si alguien me tiene en el tuenti (Varo Nil Rodríguez), puede ver la grande recopilazione que he hecho en mi tablón de los delin desde sus inicios hasta hoy.
Desde hace ya un tiempecito para acá, mi compadre Amaro y yo, algunos viernes, estamos quedando para tocar la guitarra -la toco yo y cantamos los dos, que él está aprendiendo- y cantar canciones, mayormente de Los Delinqüentes y de todo lo que se nos ocurra que nos guste a nosotros. Solemos quedar en un parque conocido como 'el campito' donde nos sentamos con unos litritos y damos rienda suelta a nuestra sangre garrapatera. Po ná, más que ná esto era un preámbulo para colgar aquí los cuatro vídeos que nos grabó nuestro otro compadre Juampe el viernes pasado que, a causa de la lluvia, no nos reunimos en el campito, sino bajo el techo del antiguo cine Las Delicias. Si eres garrapatero, te gustará. No esperes calidad por favor, no quiero defraudarte. Simplemente nos encantan estas cosas.
PD.- Lo de 'Suspiros del campito' es una sandez del mencionado Juampe...
Mientras veo el concurso de agrupaciones carnavalescas 2012, léase los Carnavales de Cádiz, que empezaron el pasado sábado y todavía con la brutal actuación de la chirigota de Vera Luque "Los hinchapelotas" en la memoria por su espectacular repetorio, vuelvo por estos lares para contar así por encima que hoy hace justo una semana que volví de Madrid. Digo, de la capital, pero resulta que no he tenido tiempo para contarlo. Y ahora que estoy así medio de relax, pues me he decidido a hablar una mijita de ello.
Bueno. Fuimos con el colegio, los tres cursos de segundo de bachillerato, y dejando al margen la borrachera noctura en el hostal del cual casi nos echan por el escándalo, me gustaría hablar del motivo por el que realmente nos fuimos a la capital los peatones. El quiz de la cuestión era el musical de El Rey León. Que dichó así, al que no le gusten demasiado los teatros y los musicales, le puede sonar aburrido. Yo soy de esos. Ver una obra de tres horas me podía resultar un poquito pesado, pero no. Qué barbaridad sobrino. Espectacular. Lo mejor que he visto hasta ahora sin duda alguna. Híper emocionante, hasta el punto de inyectarme los ojos en salmorejo y aguita. Todo esto, contrastado con las risas provocadas por Timón, cuyo actor era andaluz. Grandísimo. El Teatro Lope de Vega, petao, pero petao. De tú tirar un alfiler y pincharse ocho. Me encantaría poder explicarlo al detalle, pero pa qué. Es imposible explicarlo de manera que quien lea esto, si alguien lo lee, sienta lo mismo que sintió todo el que estaba alli en ese momento. Hay que ir a verlo, merece la pena vender la Play o un riñón, en serio.
Por otro lado, no sé si esque toparíamos con gente recién levantá, con tías con la regla o, simplemente, con los más reventaos de Madrid. Qué gente con más guasa. No generalizo, porque me imagino que no todo el mundo será así, pero los cuatro o cinco con los que hablé o vi hablar... no los reventé allí mismo porque jugaba fuera de casa, que si no...
Bueno, pues eso. Espero tener más tiempo para escribir aquí, aunque lo dudo, la verdad. Saludos a todos!
En primer lugar decir que al final fallé el día 24 y terminé saliendo con los colegas, por lo que no estuve la noche entera con la familia. Primera vez que lo hago, y fue una noche de ni fú ni fá. Sinceramente, me hubiera quedado en el campo calentito con mis parientes. Increíble, brutal, tétrico, fálico, tántrico frío y humedad en la plaza del Arenal de los jereles. Pero bueno, no estamos aquí para hablar de eso, sino para felicitar el año a los cientos de miles de lectores de Agustisimísimo que seguro ahora mismo están esperando expectantes una felicitación por mi parte. Pues eso, feliz año 2012 a todo el mundo, aunque no para todo el mundo será feliz, aunque esperemos que lo sea para todo el mundo, aunque seguramente para todo, todo el mundo no lo será... tú sabes, a lo mejor sí, ¿no? aquí no hay adivinos, por lo menos todavía, yo que sé.
.
En apenas cuestión de dos horas y cuarenta minutos así más o menos estaremos todos -al menos yo- nerviosos delante de la tele, qué tontería, la verdad, ponerse nervioso con 17 años ya por estas cosas, pero bueno... Como siempre, después de las doce campanadas me tiraré un cuarto de hora con un masacote de huvas en la boca que no he podido masticar mientras sonaban dichas campanadas y que cuesta más trabajo tragarse que tó sus mu...
.
Dejo atrás el 2011 en el que como acontecimientos más duros se encuentran el fallecimiento de mi abuelo y el de mi perra de toda la vida, pero bueno, la ley de la vida es así. Prefiero quedarme con los buenos momentos y mirar siempre hacia delante, como el viento de levante.
.
Después de la cenita en familia y de las mencionadas campanadas, toca una mijita de cotillón con mis coleguis, con que esperemos que transcurra bien la noche y sin altercados, porque van fácil unas mil personas al cotillón. Aunque claro, en caso de emergencia me pongo a reventar cabezas y me quedo solo.
.
Sin mucho más que decir, feliz 2012 a todos, y que siga dentro de ustedes el sentimiento garrapatero que me encanta a mi y que me alegra los corazones, ¡un abrazo!
.
PD.- Ojalá que no se acabe el mundo, estaría feísimo, con la pechá de estudiar que me estoy pegando...