domingo, 7 de agosto de 2011

Relax, per favore!

Sin haber terminado todavía, puedo decir que este fin de semana ha sido de los más movidos que he vivido, si no el que más. Tal y como avisé, el viernes estuve en Rota en la feria de la Urta. Al margen de la gran noche que pasamos hasta las ocho de la mañana cuando cogimos el autobús de vuelta, la gran anécdota de la noche y una de las mejores del verano fue, sin duda, el viaje de ida. Cuando llegué a la estación con mis amigos, tampoco esque hubiera demasiada gente, tú sabes, lo normal, teniendo en mente que al menos vendrían un par de autobuses. Qué va, fue llegar el único autobús que había e ir acumulándose la gente en la entrada, de forma que solo entró la mitad de la gente, o menos de la mitad. Para colmo, el chófer nos dijo que ya no venían más autobuses, que nos buscáramos la vida. ¿Qué hacer cuando estás arregladito, peinadito, con tu botellona y tus cosas compradas y sobre todo, con la idea en la mente de ir a un sitio y que de repente todo se vaya a tomá por zaco? Pues hay múltiples opciones, entre las que se encuentra la de aguantarse y quedarse en Jerez... pero en nuestra mente no existía esa posibilidad, por lo que nuestra decisión fue coger un taxi hasta Rota, que terminó saliéndonos por 42 €. De 1,30 € por cabeza, a 10 €. Pero la cosa esque llegamos allí y pasamos una gran noche, de la que incluso tengo un vídeo de un amigo -que sólo se oye- cantando por bulerías. A la vuelta, como ya dije, fue una odisea para conseguir entrar en el autobús... pero lo logré, después de un largo rato de empujones y calores en medio de la muchedumbre sudorosa y de borrachera.

Y ayer, negándome al principio a ir a las barbacoas de Carranza, terminé allí ya que uno de mis amigos me lo pidió como si le fuese la vida en ello. Estuvo muy bien, más tranquilito, pero bien, con la pequeña anécdota de que en dos minutos llegué de mi casa a la estación corriendo a sprint en chanclas porque mi amigo llegó tarde a mi casa. + Killo, son las 22:30, a menos veinticinco sale el tren y ya no hay más, ya no llegamos... - Sí llegamos. Y justo después, el mencionado sprint que me hizo en dos minutos llegar y sacar el tícket. Para colmo, cuando estaba ya en el andén del tren, sonó el pito de que se iba y tuve que pegar otro pequeño sprint. Mi amigo entró y a mí, al entrar me cogió la puerta a la altura de los hombros. Entré, y se quedo la mochila entre las puertas, y fue entonces cuando tiré fuerte para adentro porque seguro que YO no me quedaba fuera de ese tren. Vamos, que si no me quedaba fuera...

Y hoy, mi hermana me va a invitar al cine a ver El origen del planeta de los simios. Qué alegría, un plan tranquilito después de semejante fin de semana.

viernes, 5 de agosto de 2011

Preparáos para morir

En pleno "momento Aquí no hay quien viva" y sintiéndome pegajoso en esta habitación en la que se unen el calor veraniego de las cinco de la tarde y el calor que expulsa la torre de mi ordenador que tengo dándome justo en las costillas, me pongo a escribir sin un motivo claro pero con la intención de distraerme ya que dicho "momento Aquí no hay quien viva" se ha visto frenado hace un par de minutos por el salto a publicidad, que en Antena Neox puede ser fácilmente de un cuarto de hora, a no ser que previamente aparezca un mensaje avisándote de que volverán en X minutos. La tarde se me está haciendo eterna, aunque al menos tengo la "ilusión" de que esta noche lo pasaré bien en la feria de la Urta, en Rota... aunque también tengo la certeza de que aunque me lo pase bien durante el transcurso de la noche, todo desembocará en lo que suelen desembocar estas reuniones masivas de gente en un mismo lugar. Primero, antes de todo, el autobús repleto de gente hasta Rota. De todos modos, esa parte es la menos difícil ya que es de noche y aunque vayamos de pie, se soporta algo mejor. El problema viene a eso de las siete u ocho de la mañana, en el autobús de vuelta, cuando se une la marabunta de gente reventada de cansancio, en su mayoría borracha, entonaíta o ya de resaca -yo no, eh- que corre hacia el autobús cuando lo vé venir desde lejísimos y hay que luchar a vida o muerte para hacerse con un sitio en él... o esperar al siguiente en la estación. Ahí lo dejo, el que vaya a ir, que esté preparado. Lo bueno de esto esque sé que solo me queda un año así, el que viene, dios mediante, iré en coche.

PD.- Mientras escribía, ha vuelto a empezar ANHQV, pero sigue haciendo el mismo calor, saludos!

miércoles, 3 de agosto de 2011

Cositas de madres

Por regla general, es en nuestra adolescencia cuando más nos quejamos del comportamiento de nuestros padres/madres, o del comportamiento de ambos. Que lo mismo no, que lo mismo tu madre es la persona mas enrollada que conoces y le gusta más salir de juerga que a ti mismo, cosa que a mí personalmente no me ocurre, ni me gustaría que me ocurriese, que ella ya pasó su etapa pastillera, ¡coño! Bueno, la cosa esque llevo apuntado en el gimnasio desde el día 1 de julio de 2011 y habré faltado un par de días como mucho desde entonces. Por jugarretas malvadas del destino, el chaval con el que voy en moto se lastimó el otro día el cuello haciendo abdominales y ha decidido tomarse esta semana de descanso, y llevo, con hoy, tres días seguidos sin ir. Hasta ahí, todo bien, el problema viene cuando mi madre me dice que ella me lleva y yo le digo que todavía sólo no voy, por dos motivos: el primero, porque es mi colega quien se sabe la tabla de ejercicios que estamos haciendo cada día y que aún no me la he aprendido, y el segundo esque estoy empezando hombre, en muchos ejercicios necesito la ayuda de dicho individuo lesionado para levantar las pesas... Pues eso ella no lo entiende, y se ceba contra mí con frases tan de madre como "ésto lo sabía yo, yo sabía que al final no ibas a ir al gimnasio, pues ya te estoy quitando, vamos, tú te crees que a tu padre le regalan el dinero que está hartito de trabajar para que tu ahora no vayas al gimnasio, etcétera, etcétera..." ¡Mamá, joé! Que sí voy a ir, que nada más que es esta semana, por favor no me tortures psicológicamente. Además, soy el primero que se quiere poner fuertecito para ir por la playa paseando embadurnado en aceite con el bañador remangadito cual titiboy de Benidorm...

Como conclusión, solo me queda resignarme al comportamiento de mi madre, aunque a veces, como hoy, parece que busque discutir por discutir. Además, me está haciendo ya un plato de pechuguita de pollo con papas que no se lo salta un romano, jiji.
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PD.- Lo de titiboy, ironía, odio el típico petaito de playa que se pasea por la orilla marcando abdominales... ¡así se le revienten uno a uno!
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lunes, 1 de agosto de 2011

Memorias de Salou (I)

- Esque hay veces que no os entiendo, los andaluces habláis muy rápido.
- A lo mejor esque tú escuchas lento...

Data.- 1/7/2010, conversación entre la dependienta de una tienda de Souvenirs de Salou (Tarragona) y yo, el último día de nuestro viaje de fin de curso.

¡¿Pero ésto qué eeeeeeeees?!

Reposando el plato de puchero que me ha preparado mi madre y el yogur de macedonia escribo esto para mostar mi indignación hacia el tío que elige el tiempo. Me levanto a eso de las 11:00 de la mañana y me quedo sin ir al gimnasio porque el chaval con el que voy tenía que ir al médico y yo no tenía como irme hasta allí. Primer fallo del día. Y para colmo, me da por subir la persiana y veo que está... ¡chispeando! ¡Qué pasa! ¡Que estamos a 1 de Agosto, qué pinta ahora que llueva, en Andalucía, en Cádiz, en Jerez...! Para colmo, el calor sigue siendo casi el mismo, es decir, tenemos calor, pero no sol y sí pequeñas lluvias dispersas que hacen que este primer día del "mes del verano" parezca un día de otoño de asfixiante calor... qué manera de minar la moral de la gente.

Encima, me entero hoy que la Feria de la Urta (Rota) y las barbacoas del trofeo Carranza coinciden este fin de semana, viernes y sábado respectivamente... ¿quién tendría la brillante idea? Además, el jueves es el cumpleaños de mi mejor amigo y habrá que comprarle algo. No sé de donde voy a sacar el dinero, pues me niego a perderme ninguno de los eventos anteriormente mencionados... Sé que me apunto a un bombardeo, ya lo dice mi madre, pero tendré que aprovechar, que como dije hace un par de días, los pasos del quince de septiembre se oyen cada vez con más fuerza. Como no salga un sol hiperresplandeciente y un cielo azul como el de los Teletubbies, cabe la posibilidad de que me entre un arrebato de locura y reviente a más de uno...

Pd.- esto último, ironía, quede claro que estoy en contra de la violencia. Hasta otra.